“Las semillas de Servas” por Bob Luitweiler

Las Semillas de Servas

Bob Luitweiler, fundador de Servas. Foto en Barcelona en el año 2004

Bob se caracteriza por su pasión por construir la paz. Después de pasar un año en Antioch College, en 1942 Bob Luitweiler, objetor de conciencia inspirado en las ideas de Gandhi, cumplió condena en prisión en EEUU por oponerse a su reclutamiento para luchar en la segunda guerra mundial. Bob pasó dos años encarcelado y convirtió sus experiencias en prisión con otros marginados sociales, entre los que se encontraban otros objetores, en dos años de estudio y de seminarios de sociología. Mientras estuvo en prisión, Bob estudió esperanto y antes de su puesta en libertad enseñó a sus compañeros de cárcel este idioma pensado para ser global.

Después de ser puesto en libertad, Bob trabajó en toda clase de ocupaciones, viviendo y experimentando las vidas y las penurias de mucha gente poco representada y que realizaba el trabajo que estaba alimentando el crecimiento de América. En 1946, Bob leyó un artículo acerca de Gandhi en el periódico de una pequeña escuela local escrito por una cuáquera**, Esther Harlan. Fue a buscarla a su casa en las colinas de Berkeley, CA. Sus conversaciones plantaron las primeras semillas de una valiosa amistad y que más adelante llegaría a convertirse en “Servas”.

“El comienzo (de Servas) no es una fecha ni un lugar. Los constructores de la paz empezaron como un movimiento y no como un organización”.
                          Pat Knowles, Servas: un Experimento de Construcción de la Paz

Bob hizo su primer viaje a Europa en 1948 y regresó a Dinamarca en 1949 con una idea general que pronto se convirtió en la base de Servas (que en esperanto significa “servicio”), un esquema de Trabajo-Estudio-Viaje con un intenso carácter educativo para adolescentes. El movimiento Folk High School de Dinamarca en los años 40 contribuyó directamente a estas ideas. Dicho esquema incluía no solamente educación práctica para adultos, sino el conocimiento de las raíces personales, la historia y la cultura del propio país, pues Bob creyó que daba estabilidad y cohesión a la gente, independiente del tamaño del país, su organización o de su poder. Combinadas con un punto de vista internacional, estas ideas hablaban directamente de paz, aunque nunca se estipuló que los miembros de Servas necesitaran o debieran ser pacifistas.

“Por todo el mundo hay personas y pequeños grupos que están trabajando para una sociedad basada en la Vocación creativa, la No-violencia y la responsabilidad social”.

                     Bob Luitweiler

Bob creyó que nuestra única esperanza de alejarnos de la avaricia que está destruyendo nuestras culturas y nuestro planeta es guiar y enseñar a los adolescentes. Su visión al respecto era simple: plantar la semilla con un pequeño grupo de estudiantes de edad universitaria, proporcionarles un espacio en el cual puedan reunirse para hablar y comer juntos, conocerse, compartir ideas y convertirse materialmente en una fuerza activa de activistas voluntarios de la paz. Bob quería presentar a estos adolescentes las ideas de los “constructores de la paz”, expresión que Bob utilizaba para referirse a personas que se reúnen con otras personas y dirimen las diferencias culturales y de clases con compasión, amor, trabajo y gratitud. Entonces estas personas se expandirán como un grupo en sus propias comunidades, ofreciéndose como voluntarios para enseñar acerca de la construcción de la paz. Bob describió que esto es tan simple como ayudar a una persona mayor a limpiar un jardín que ha crecido demasiado y ayudarle a plantar un huerto. Esto también podría manifestarse como un programa de tutoría extraescolar para niños inmigrantes y pobres. La única limitación para estos Constructores de la Paz sería su propia imaginación.

Documento “Semillas de Servas”, escrito por Bob Luitweiler.

Aquí tienes el mismo  documento “Seed of Servas” en inglés